jueves, 1 de marzo de 2012

Felices por siempre (Historias de Cronopios, Famas y Esperanzas… homenaje a Cortázar)

Una vez que asumí mi condición de Cronopia sin remedio entendí que era imposible lo que pretendía, ya que me había enamorado perdidamente de un Fama y aunque Cortázar los manda de viaje y los hace intimar, en el mundo real eso no sucede. Mi Fama esta algo lejos, a un océano de distancia y con una condición bastante complicada, no sería una Cronopia que se precie de serlo si es que no fuera así, ya que los Cronopios no solemos tenerlas todas con nosotros.
Me queda, por último, convertirme en Esperanza y quedarme sin mover un dedo con total desesperanza, nada puedo hacer solo dejar que mi corazón muera marchito hasta llegar a la próxima vida donde sé que nuestra historia será diferente, entonces todo será fácil y lindo, él me podrá amar sin problemas y yo lo amaré aún más.
Si le toco la nariz me va a reconocer, solo espero ser persona y no perro, o peor aún, flor. Espero ser mujer otra vez y, claro, que él sea hombre (no llego a ser tan liberal como a veces digo), además me gusta ser mujer, sobretodo cuando él me mira.
Cuento las horas para la próxima vida y se hace largo, pero si Penélope pudo por qué yo no, pienso vivir hasta los 80 con lo que solo restan 45 años, eso es dos nadas y pico, de acuerdo con el tango de Gardel, pero es dos veces la espera de Odiseo tejiendo y destejiendo para que la fidelidad se guarde intacta a la espera del viajero.
No viviré otra historia me guardare para ésta, para que valga la pena, para que cuando al fin nos veamos sea épico, memorable, de esas historias que se hacen eternas, que trascienden, que marcan la pauta, una Cronopia y un Fama se unieron para el resto del tiempo y fueron, felices por siempre.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Ya me hiciste emocionar y hasta lagrimas brot

Anónimo dijo...

¿Qué es mejor estar liberada sufriendo? O ¿Ser prisionero sabiendo que tu cronopia está esperándote y no puedes dejarte llevar por tus sentimientos? Nos encontraremos en la otra vida como hombre y mujer y seremos felices para siempre!

Anónimo dijo...

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